miércoles, 29 de julio de 2015

AMOR Y VÍNCULOS DE PAREJA: ASPECTOS BIOPSICOSOCIALES

AMOR Y VÍNCULOS DE PAREJA: ASPECTOS BIOPSICOSOCIALES 

ANTECEDENTES DEL AMOR


El amor por sus raíces y sustratos biológicos, ha dejado indicios de su existencia desde tiempos remotos, nos ofrece algunos vestigios de este ancestral “encuentro” proveniente de la antigua Sumeria.
En diversas culturas y épocas e han registrado conmovedoras historias de amor, muchas de las cuales, condenadas por la adversidad de las costumbres, terminaron con la muerte de uno o de ambos conformantes de la pareja. Se conocen narraciones y objetos artísticos que atestiguan la pasión de Isis y Osiris en el Egipto de hace 3,000 años.
En el pasado y ahora, sin recurrir a otras investigaciones por lo que se observa a nuestro alrededor y si acaso por lo que nos sucede a nosotros mismos, el sentimiento del amor se vivencia como algo real y “sueño de felicidad”. Que se anhela, recuerda, disfruta o sufre. Muchos sabemos que en este difícil juego se gana o se pierde.
Para el psicólogo Sternberg (1998) , el amor es una idea construida socialmente. Con lo que quiere decir, que no existe una realidad particular que sea experimentada por todas las personas de igual forma y que además, el amor tiene un marco conceptual en cada sociedad y tiempo
Cada cultura plasma sus propias maneras de comprender y vivir esta relación: la forma que yo amo y me pueden amar. Influyendo incluso en las actitudes y prácticas sexuales que son objeto de reinterpretación según las ideologías y el avance de las fuerzas productivas de cada época
El matrimonio cumple roles sociales ordenadores de la reproducción y daba lugar decoroso a la mujer y los hijos. Sin embargo dentro de esta institución no era frecuente el amor pasional ni el romántico hacia la mujer

CARACTERÍSTICAS DEL AMOR
Para  Marina (2005), el amor podría ser la atención focalizada o una experiencia intensa. La vivencia de una súbita tristeza si el objeto de amor se nos aleja . el autor aclara que no toda tristeza es amor. Como tampoco cualquier “experiencia intensa”, pues hay algunas igualmente fuertes y poco decorosas que no las llamaría como tal. Tristeza o no, el amor es deseo latente de posesión del otro.
Podemos así mismo compartir con el articulista, la definición amplia de Aristóteles: “Amar es querer el bien para el otro” agregando que el amor busca plenitud en la reciprocidad, sentido de la vida y completitud.
El amor como fundamento del matrimonio, recordaremos, no llega ni a dos siglos su advenimiento. Subsisten en algunos lugares los matrimonios pactados y prácticas.
Es pertinente destacar que la sexualidad es tema obligado en las relaciones del amor y de pareja. Nadie lo duda hoy. Estas interacciones humanas en sociedad sufren influencias y manipulaciones interesadas

NATURALEZA Y CULTURA EN LA PRAXIS DEL AMOR
Si bien es cierto conformamos una comunidad humana supuestamente superior, es indesligable nuestra condición animal, mamífera y especialmente primate como especie. Con hallazgos del genoma humano, hace poco se han confirmado algunos supuestos de la evolución que Darwin hubiera celebrado jubiloso. Cada ser humano, sabemos hoy, tiene un juego multimillonario de genes repartidos en los 23 pares de cromosomas provenientes de la madre y del padre.
Se puede decir luego, que el plan de la sobrevivencia del homo sapiens en el planeta Tierra implícita la entrega permanente de estos cromosomas, es decir damos nuestros juegos genéticos para mantener la existencia y mejoramiento de la especie lo que confirmaría que hay un propósito biológico ancestral en el enamorarse de un alguien que complemente o ayude a mejorar la descendencia. Del hijo que está entre las dos miradas “selectivas”. Las que se movilizan por atávica programación, a través de los circuitos cerebrales del emparejamiento.
Se ha dicho que muchos de los notables avances de la humanidad han sido motivados por la sexualidad. Los beneficios y seguridades que buscamos han sido siempre movilizadores sociales básicos relacionados con la pareja humana y su descendencia. Es evidente nuestro compromiso con el bien genético futuro que se asocia al que libramos ontológicamente como individuos.
Nos situamos siempre como “varón” o “mujer” en las diferentes interrelaciones. Como se ve, vamos construyendo o reafirmando nuestro genero e identidad sexual desde antes de nacer, en la socialización familiar y frente a nuestros padres

SEXO Y AMOR
Sabemos que existe el sexo sin amor. Que solo algunos enamoramientos se dirigen hacia el amor romántico y estos se caracterizan por estar insuflados de pasión sexual. “ Dulce locura” temporal que tiene sus propias reglas en cuanto proceso y dinámica personales. Para algunos el sexo o la inquietud sexual provienen, en primer lugar, de estímulos mentales que se presentan en diferentes y múltiples ocasiones. En especial cuando el enamorado se permite evocar recuerdos o momentos eróticos-sexuales determinados y experimentados con la amada.
No hay que perder de vista que con amor o sin este, el sexo es la pasión universal mas rendidora. En todas partes la gente busca obtener el mayor placer posible de esta natural actividad que compromete toda la personalidad y no solo los aspectos psicofisiológicos o genitales
Desde lo biológico, sabemos que los cambios hormonales influyen en el deseo sexual femenino al acercarse el día de la ovulación. Es observable los efectos que la edad origina en las personas mayores a las cuales les deja de interesar el sexo, sea por la disminución hormonal o por la actitud social represora que recae sobre ellos

COMO PUEDO AMAR O COMO PUEDEN AMARME
Nuestro desarrollo integral desde bebes hasta la pubertad, desde las perspectivas de Bowlby (apego)y Freud ( etapas psicosexuales infantiles) forman una buena parte del trasfondo instrumental psicodinámico para escoger pareja mantenerse en esta o encarar la ruptura.
Alternarnos con estas funciones y con las más profundas- filogenéticas que como especie conservamos .todo lo cual es verificable en diversas conductas y en las regiones cerebrales responsables de los cambios neurofisiológicos, como lo han demostrado los estudios de Fisher (2004)
El amor para Freud, es sexualidad sublimada que incluye un rango de conflictos inconscientes. En esta relación se intenta entonces, canalizar, proyectar y resolver frustraciones o conflictos pendientes de la infancia o experiencias vividas con nuestros padres.
Por el lado evolutivo, según las teorías de apego infantil de Bowlby y los estudios de Ainsworth habría tipos de apego infantil
v  El niño seguro que tolera separaciones breves y vuelve luego feliz con la madre, formara un 53% de adultos amantes seguros
v  Del niño esquivo que de la separación y al regreso de la madre queda indiferente o menos confiado, saldrán los amantes conflictivos
v  Del niño ansioso que reacciona ambivalentemente y que le resulta difícil recobrar el equilibrio emocional al reencuentro con la madre ,luego de su separación , se configurara el amante ansioso
Estos y otros estudios nos permiten afirmar que el modo de responder al amor es parte de la personalidad. Producto de modelos, aprendizajes y experiencias sexuales concretas ocurridas en nuestra biografia. Depende tanto de los aspectos hereditarios como de las historias familiares tempranas.

FACILITADORES DEL EMPAREJAMIENTO
Además de un paradigmático que es la belleza y la juventud para el enamoramiento, no dudamos que construir relaciones amorosas requiere de los amantes, coincidentes condiciones culturales, éticas y emocionales. Por ello mencionaremos algunas situaciones definitorias en las relaciones de pareja:

Proximidad: mirar al otro, “para “requiere de proximidad real o virtual. Se debe pasar por una familiarización inicial

  Excitación: seducir al otro significa movilizar casi todos los recursos y habilidades personales. Está interrelación crea tensión en ambos.

  Reciprocidad: como seres sociales buscamos “existir” para el otro. Somos por los otros. Con cada persona o interrelación, sabemos nuevas cosas de nosotros mismos

  Similitud: si una pareja tiene los mismos niveles educativos y aspiraciones intelectuales o sociales habrá buenas bases para apreciarse mutuamente.

  Obstáculo: para el enamoramiento la oposición resulta estimulante. Levanta sentido defensivo y une a la pareja

Otro factor significativo es el sexo. Que ocupa un lugar especial en el sustrato bioneuronal que sostiene al inicio y siempre una relación de amor, aunque con variantes en frecuencia e intensidad a lo largo del tiempo







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